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¿De qué está hecha una bota de montaña?

visibility 25441 Views comment 0 comments person Posted By: Romain Montagne

Echemos un vistazo a los diferentes elementos que componen una bota de montaña, para determinar qué opción se adapta mejor a nuestras necesidades en el momento de la compra.

Para elegir el par de zapatos más adecuado a sus necesidades, es necesario analizar previamente los distintos elementos que lo componen, de modo que pueda elegir con conocimiento de causa entre las distintas opciones que tiene a su disposición. Así, la elección entre las diferentes alturas de la parte superior, el material de la parte superior, la rigidez de la suela exterior, se hace en función de criterios que pueden depender, por ejemplo, del terreno sobre el que se practica o de la frecuencia de práctica, y sólo es posible elegir si se conocen las diferentes opciones que existen en el mercado

El eje

El término "parte superior" se refiere a la parte superior de la bota de senderismo y se divide en tres categorías principales: parte superior alta, parte superior baja y parte superior media. La elección entre las diferentes alturas del empeine depende principalmente del terreno en el que el excursionista pretende utilizar el calzado. Por ejemplo, en terrenos escarpados, en alta montaña o en senderos rocosos, es aconsejable, si no imprescindible, ir equipado con calzado de caña alta (o posiblemente de caña media si el terreno no es demasiado accidentado). En cambio, para un paseo más tranquilo por llanuras o colinas, son preferibles los zapatos de caña baja, ya que son más flexibles y, sobre todo, más ligeros. 

La parte superior también puede estar hecha de diferentes materiales, como cuero liso, nobuk o ante, malla o incluso cuero sintético. Una vez más, la elección de la composición del corte depende del terreno que practiques, de tu nivel y de las características que prefieras: transpirabilidad, impermeabilidad, durabilidad, flexibilidad o resistencia, por citar sólo algunas.

El único

Una bota de montaña se compone no sólo de una, sino de tres suelas diferentes: 

  • una suela exterior, que debe ser estriada y antideslizante. Una buena suela ofrece un equilibrio perfecto entre flexibilidad y durabilidad, agarre al suelo y sujeción del pie.
  • Una entresuela que actúa como amortiguador, muy importante para las articulaciones de las piernas y la región lumbar. Suele ser de espuma de poliuretano o de etileno vinil acetato (EVA), siendo la primera más duradera y la segunda más ligera y con una amortiguación más eficaz.
  • Una plantilla que garantiza una amortiguación reforzada y asegura gran parte de la comodidad del zapato, así como su limpieza, ya que puede lavarse fácilmente y cambiarse con regularidad. Puede sustituir la plantilla original por una nueva, más ergonómica o termoformada desde el principio.

Membranas impermeables y transpirables

Algunos zapatos están equipados con ellos, otros no, así que depende de ti si los necesitas. Combinan repelencia al agua y transpirabilidad gracias a una tecnología muy avanzada que permite evacuar el sudor y la humedad a través de los poros de la zapatilla, al tiempo que impide que el agua penetre en el interior. Las membranas impermeables-transpirables son, con diferencia, la mejor opción si quieres mantener los pies secos. La marca más conocida detrás de esta avanzada tecnología es Gore-tex®, todo un referente y una apuesta segura. 

Lengüeta y cordón

Prestar atención a la lengüeta a la hora de elegir una bota de montaña puede parecer un poco exagerado, pero no es un detalle en absoluto. La lengüeta puede ser más o menos gruesa, más o menos ergonómica y, por tanto, más o menos cómoda. Una vez más, depende de ti encontrar el equilibrio adecuado entre una lengüeta fina que permita una mayor precisión en los movimientos y una lengüeta más gruesa que sea más cómoda pero ofrezca menos precisión.

El cordón también es un elemento importante que no debe pasarse por alto. Un cordón correcto es una garantía de su seguridad, permite una buena sujeción del pie o del tobillo, y evita así los riesgos de torsión y otros traumatismos. Un buen cordón es aquel que es fácil de hacer, rápido y, sobre todo, que no se deshace solo. 

El guardia de piedra

El protector de piedra también puede ser más o menos cubriente. Normalmente de goma, cubre la planta del pie y protege los dedos de posibles golpes, lo que lo convierte en un elemento indispensable en los senderos rocosos. También puede extenderse hasta el dorso del pie, a la altura del talón, o incluso cubrir todo el contorno del pie. Cuanto más cubre, más protege el zapato contra la abrasión, ofreciendo durabilidad y resistencia. 

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